Datos personales

12 ene. 2011

Benigno 14.

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Después de mirarme de arriba abajo y contener media mueca, enciende otro cigarrillo y lanza una pregunta al aire.

- Así que, ¿eres tú?

- ¿Yo? Digo intrigado.

- Si, tu. El paradigma del empleado. ¡Hay que joderse!

- No le entiendo. Contesto con gesto inexpresivo, que por otro lado es el que suelo tener.

Con bastante desagrado me intenta explicar que hace una semana acudió al local un directivo de la cadena de restaurantes y que no pudo evitar el hecho de fijarse en mí. En la imagen de seguridad y confianza que transmitía a la gente que estaba en la cola de las cajas. Que cuando una persona me observa desde la cola, trabajando en la freidora, le transmito una sensación de fiabilidad y seriedad de la marca y por lo tanto de sus productos.
No sabía que decir, me parecía algo inaudito, me parecía una broma, creía que se estaban riendo de mi.

Ella prosiguio con lo que había venido a hacer.

- Así que no se les ha ocurrido otra cosa que utilizar tu imagen para unas vallas publicitarias de gran tamaño. Dijo perdiendo la mirada de nuevo en la pantalla del portátil.

- ¿Cómo? ¿Utilizar mi imagen?

- ¿A que tú tampoco te lo crees? ¡Hay que joderse!

Ahora sí que me parecía algo surrealista. Empezó a dolerme el estómago. La humareda y la luz hacían la escena muy similar a ese programa de la televisión en el que personas anónimas atravesaban el humo para convertirse en famosas. Empezaba a tener ganas de vomitar.
Después de observarme de arriba abajo y reprimir su risa, miró hacia el exterior y medio murmuró.

- El caso es que quieren que te explique las condiciones del contrato y que lo firmes hoy mismo.

- Yo no voy a firmar nada de eso. Dije, casi de manera automática.

- ¡Vaya hombre! ¿Ahora te vas a hacer el interesante? No voy a negociar ni un céntimo contigo. Este es el contrato, esto es lo que hay. Lo tomas o lo dejas.

8 comentarios:

Sonrisa... dijo...

Jajaja...menudo chollo que le a salido, eso tiene que aprovecharlo que está la vida muy difícil y unas pesetillas extras vienen muy bien.
Cada día me gustan más tus historias.
Un saludo lara

Pasto dijo...

¡Qué tía!Parece que la estoy viendo. Buen retrato de carácter. Parece que mira de reojo, a punto de escupir una bolita del papel del azucarillo. Saludos.

nouvelles couleurs - vienna atelier dijo...

adoro tu trabajo

acuarelas.susanalanau dijo...

De nuevo preciosa pintura. Cálida, insinuante. Una maravilla.
Me está cayendo un poco mal esta señorita, la verdad.
un abrazo.

camino roque dijo...

no me hubiera imaginado nunca a Benigno vendiendo imagen.
lo confieso. sorprendida.

María dijo...

Me encantan tus pinturas y como relatas.
Me gusta pasear por aquí, a veces me pierdo, leo, voy para atrás, vuelvo para delante... me lo paso genial!
Besos

Joy dijo...

Anda, que el gris Benigno, convirtiéndose en naranja, y yendo de marrón en marrón...

Preciosa pintura!

Un abrazo

Carlos León dijo...

Estupenda pintura Lara!!
saludos